Lo ocurrido quedó grabado en cámaras de circuito cerrado del local.

Con su celular en mano y gran tranquilidad, Ronaldo Insaurralde Escobar (29) ingresó al local donde trabaja María del Carmen Díaz (24), su expareja.

Se fue directo hasta ella, que estaba sentada en un banquito, tras el mostrador de la tienda, situada en la avenida Carlos Domínguez entre Cerro León y General Bruguez, en Pedro Juan Caballero (Amambay).

Enseguida sacó de su cintura un revólver calibre 38, con el que le apuntó, entre forcejeos. Mientras discutían, apretaba fuerte el arma y en un momento dado quiso obligarla a besarlo.

Ella se resistió e intentó correr, pero él le disparó. El balazo hirió de refilón en el cuello a la chica. Ella fingió estar malherida cayendo al suelo. Mientras la sangre de su ex se escurría en el suelo, creyendo que había sacado la vida a la joven el hombre se mató de un disparo en la sien.

“Hace seis meses rompieron la relación. La chica decidió irse, le dejó. Desde entonces era hostigada por el hombre, según la hermana”, comentó a EXTRA el comisario Rodolfo Núñez, jefe de la Comisaría 2a de dicha ciudad.

Ocurrió cuando el reloj marcaba las 14:38 ayer. Según videos de circuito cerrado, el hombre se quitó la vida exactamente un minuto después de ingresar al local: a las 14:39, con 45 segundos.

Antes de cometer, envió audios de WhatsApp a su familia y amigos. “Es lo que yo elegí y lo que voy a hacer”, dijo a sus hermanos, asegurando que su año estaba destruido y pidiéndoles que cuiden de los dos hijos de la pareja.

A sus amigos del “Grupo locote” como despedida les agradeció que días atrás compartieron bebiendo. “Vamos a encontrarnos en cualquier momento, les voy a contar cómo es el infierno”, fue su despedida en guaraní. Fuente: EXTRA

Compartir en: