Con su pareja se distribuyen las labores y se ayudan mutuamente.

Con desmalezadora en mano y un montón de sueños cargados en su mochila, Guadalupe Sánchez emprende su viaje en colectivo para llegar a su lugar de trabajo.

La mujer de 24 años es madre de tres hermosas nenas y se inició en el mundo de la limpieza de baldíos de pura casualidad. Hoy en día se dedica exclusivamente a este rubro y a la venta de plantas ya que tiene un mini vivero en su propia casa ubicada en el barrio Cañada Toledo de Capiatá.

Su pareja, Javier Figueredo, de 28 años, siempre la acompaña y ambos se distribuyen las tareas, pero como él se dedica también a la herrería, hay días en que a Guada le toca ir sola para hacer los trabajos.

«Solíamos limpiar luego con mi marido porque vivimos alrededor de muchos yuyales, hay muchas víboras, de todo un poco. Pero antes limpiábamos manualmente nomás, con machete. Pero después él tuvo que vender su moto para comprar la desmalezadora», contó la mujer.

Guadalupe mencionó además que ya hizo varios trabajos e incluso mucha gente le llama para limpiar sus jardines y de paso la felicitan porque para ellos no es frecuente ver a una joven haciendo ese tipo de trabajos.

El precio varía de acuerdo al tamaño del yuyal

«Si es pasto normal, nosotros hacemos a G.35.000, si es poco y depende del tamaño del terreno, si es yuyal y es grande el terreno cobramos G.70.000 para arriba, dependiendo de lo alto de la maleza», señaló.

Así también contó que su objetivo es juntar platita para poder comprar un motocarro, seguir trabajando y de paso para trasladar sus plantas y ofrecer casa por casa.

«Ahora mismo nos movilizamos en colectivo nomás o prestamos moto ajena y para no hacer eso lo que queremos el motocarro, porque la desmalezadora es un poco pesada», puntualizó Guadalupe.

Si quieres contratar los servicios de la doña, podes llamar al (0991) 907-183. Fuente: Diario EXTRA

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